Veo esta mañana en las noticias que Telefónica está valorando la posibilidad de cobrar el ADSL en función del volumen de descargas. Luego me pongo a mirar por internet y me encuentro con el artículo de expansión que comenta:
Julio Linares, el consejero delegado de la operadora, alertó del riesgo de un colapso de las redes de telecomunicaciones, especialmente de las redes móviles, si no se cambian las actuales reglas de juego de la industria.
Según 20minutos.es:
Linares indicó que el año pasado ya existían 1.000 millones de hogares, 4.600 millones de personas y 1.400 millones de máquinas conectadas y estimó que para 2020 esas cifras se incrementarán hasta alcanzar 1.200 millones de hogares, 6.000 millones de personas y 40.000 millones de máquinas conectadas, lo que supone 50.000 millones de dispositivos conectados, un 90% a través de comunicaciones móviles.
Resumiendo, la cantidad de dispositivos inteligentes (“smartphones”) crecerá de manera exponencial en los próximos años y, debido a que todos querremos estar conectados en todo momento, el tráfico de datos se verá aumentado y las infraestructuras de ADSL tendrán complicaciones para dar servicio a todos ellos.
Ante ello, ¿qué propone teléfonica? Dicen que cobrar más a quien más descarga. Que el modelo actual de “tarifa plana” no es válido para asegurar el servicio para todo el personal. Analicemos dicho modelo.
Actualmente las llamadas “tarifas planas” de datos no van más allá de un engañabobos que sino andas atento, contratarás una tarifa que posiblemente no satisfaga tus necesidades. Actualmente ando mirando la posibilidad de cambiar de móvil y todo lo que veo es lo siguiente: “Consigue tu tarifa plana de datos y tendrás acceso 24 h al día a la red”. Las ofertas rezan: “Tráfico Ilimitado y una velocidad de entre 3 y 7 Mbps”. Y sí, eso es cierto, pero ahora vamos a mirar la letra pequeña o, en otros casos habrá que ampliar la maravillosa oferta de internet para ver las restricciones. Y una vez miramos, vemos que esas tarifas tienen un máximo de entre 300 MB a 1 GB de descarga a máxima velocidad y una vez alcanzada esa tasa de descarga, la velocidad de conexión baja a unos míseros 64 Kbps o 128 Kbps en el mejor de los casos. Que digo yo, esa velocidad la alcanzaba yo con aquellos modems que se conectaban a la red telefónica y hacía ruiditos para conectarse y nos dejaba incomunicados en casa.
Por lo que… ¿problemas? ¿De verdad me están diciendo que hay problemas con las “tarifas planas” actuales? Y qué modelo sugieren… porque yo ya me lo estoy oliendo… por ejemplo, de media una “tarifa plana” de 1 GB de descarga, cuesta alrededor de unos 25 €, esto es, la inmensa mayoría que coge esta tarifa, no llega al límite ni de cerca. Esto puede ocurrir los primeros meses por la novedad de móvil nuevo y la necesidad de tenerlo todo y de hacer piruetas con el móvil para ver que hemos acertado comprando dicho pedazo de móvil.
Pero una vez pasada la fiebre, el uso del móvil no será otro que llamar, recibir llamadas, notificaciones de redes sociales y algún correo, y de vez en cuando entrar a mirar algo en una web, o algún vídeo. Pero desde luego no hablamos de 1 GB de transferencia mensual, hablamos de apenas 100 MB (y quizás me paso).
¿Qué harán? ¿Lo de siempre? Es decir, cobrar 25 € a dichas personas que hacen un uso normal del móvil (100 – 200 MB al mes) y de ahí en adelante cobrar más a los que más lo utilizan. Como siempre, hablamos de lo que se llama un negocio redondo. Con esto consiguen un mayor beneficio, los números de la empresa mejorarán, los ejecutivos y directivos se podrán seguir subiendo el sueldo y, como siempre, los más afectados seguiremos siendo los pobres usuarios que estaremos pagando en oro el intentar estar al día, tecnológicamente hablando, y no quedarnos atrás con respecto a otros países.
Pero que no se preocupen, que a este ritmo nos veremos de nuevo comunicándonos mediante señales de humo y todo lo que hemos avanzado, volveremos a perderlo y retrocederemos como nos gusta hacerlo. 1 pasito para adelante y 3 para atrás. Porque si ya somos uno de los países de Europa que más pagamos por conectarnos a Internet y que tenemos la velocidad de conexión más lenta, podemos hacerlo peor.
